capçalera
imatge

EntornoNos encontramos en la ribera del río Guadalope, a 14 km. de Caspe y rodeados solo por naturaleza. El acceso desde Caspe es la llamada carretera de Zaragoceta que atraviesa los paisajes del secano. Cuando nos adentramos en la zona de regadío abastecidos por la Acequia de Civán, construida por los árabes, aparecen los cultivos de olivos, frutales, alfalfas, maíces y huertos que verdean el entorno según la estación.


El clima continental, con inviernos rigurosos y veranos calurosos hace que la vegetación predominante sean los arbustos aromáticos como el romero y el tomillo, y otros como las sabinas, enebros y genistas.
Las riberas del río nos ofrecen una vegetación mas exuberante con árboles de ribera, tamarites, eneas etc. Siendo un lugar tan poco humanizado es fácil disfrutar de la observación de la fauna del lugar ya sean grandes rapaces, reptiles (lagarto ocelado, tortugas) y con suerte hasta nutrias. foto
Los desniveles son suaves y podemos disfrutar del paisaje tranquilamente andando o en bicicleta. Las tierras de regadío forman una franja desde la Acequia de Civán hasta el río, son tierras fértiles donde siempre han habitado gentes de campo en “torres” de forma diseminada.
La Escuela de Zaragoceta, la Escuela de Miraflores y la Iglesia del Pilar en Zaragoceta son testimonio del buen numero de habitantes que en los años cincuenta poblaban la zona. También es muy interesante la visita al Puente medieval de Masatrigos en el tramo bajo del río Guadalope.
Os proponemos visitar todo este entorno así como a sus gentes siempre ávidas de conversación.